‘Si quiero’ – Como financiar tu boda sin endeudarte en exceso

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Como sabemos, preparar y financiar una boda puede darnos muchos quebraderos de cabeza, pues hay mucho que hacer. Hay que pensar en la ceremonia, el convite, los invitados, los fotógrafos, la vestimenta de ambos y cómo no, el viaje de la luna de miel.

Todo esto implica mucho estrés y sobre todo un sobreesfuerzo a nivel económico.

Hablando de cifras, organizar una boda puede costarnos alrededor de 12.000 y 32.000 euros. El coste de la celebración dependerá un poco de lo que busque cada pareja, pero en rasgos generales probablemente se convierta en uno de los días más caros de vuestra vida.

Aunque hay a quienes no les preocupa esta cuestión, hay que decir que no todas las personas tienen las mismas facilidades económicamente hablando, y este tipo de celebración puede suponerles un sobresfuerzo económico importante.

En este post te dejaremos algunas alternativas y recomendaciones que te ayudarán a enfrentarte a los diferentes gastos que implica este tipo de celebración, y sobre todo para que evites acabar en una situación de sobreendeudamiento.

Solicitar financiación para celebrar tu boda

Si no dispones de ahorros suficientes una de las alternativas más habituales es solicitar financiación para hacer frente al importante gasto que suponen los preparativos de una boda.

De hecho, hay entidades financieras de crédito que ofrecen préstamos personales para esta finalidad y con unas condiciones que se adaptarán a tus necesidades.

A través de los préstamos podrás conseguir un crédito de hasta 15.000 euros para financiar vuestra boda, a devolverlo en cómodas cuotas y con intereses competitivos.

De este modo podrás disponer del capital suficiente para pagar la boda y del mismo modo te permitirá reembolsarlo poco a poco mes a mes.

Eso sí, si vas a solicitar un crédito para financiar tu boda es importante que realices los cálculos necesarios para saber cuánto te conviene solicitar y cuánto es lo que pagaras en total, así como cuánto tiempo estarás reembolsando el préstamo.

Cómo recomendación, lo mejor es que eches cuentas y solicites lo mínimo necesario para que puedas amortizarlo lo antes posible. Lo ideal es utilizar tus ahorros y un extra de capital adicional que podrás conseguir a través de una entidad de crédito.

Pero como decíamos, sé responsable cuando tramites la solicitud de financiación. Imagino que no querrás estar durante mucho tiempo pagando la celebración de un solo día.

Pagar tu boda a plazos en el tiempo

La organización de una boda es una tarea que lleva su tiempo, y mientras llega el momento del ‘Si quiero’ podemos ir aprovechando para realizar depósitos poco a poco que nos permitan pagar las facturas de los diferentes servicios a plazos.

Por ejemplo, por lo general cuando reservamos para el convite hay que pagar un adelanto en concepto de ‘reserva’ y realizar un pago antes de la celebración y otro después de la misma.

De este modo aprovecharemos para pagar el convite, en este caso, en tres cuotas que nos permitirán pagar a plazos a lo largo del tiempo.

Pagar una boda a plazos es bastante frecuente, y es que teniendo en cuenta el importante desembolso que realizamos la mayoría de proveedores son flexibles y aceptan un par de cuotas o tres para poder completar el pago de sus servicios.

De este modo, resulta un poco más sencillo realizar los pagos a medida que vamos organizando los preparativos, y en muchas ocasiones suele ser suficiente con los ahorros que tengamos. Eso sí, si no tienes ahorros la otra opción será solicitar financiación.

Pagar los costes de la boda con los regalos de los invitados

Vale, sé que esto puede sonar fatal.

Pero créeme que es bastante común y una solución tan buena como cualquier otra.

En las bodas los invitados, además de realizar los regalos de las típicas listas de boda, también suelen darles como regalo una suma de dinero a los recién casados.

El importe depende un poco de si se trata de amigos, compañeros de trabajo o familia, pues se entiende que cuanto más cercanos sean a la pareja más dinero van a querer ofrecerles.

Cómo es lógico los novios pueden decidir lo que quieren hacer con esa suma de dinero que obtienen tras la celebración del convite.

Así que pueden utilizarlo para hacer frente al pago de los servicios o para amortizar anticipadamente el préstamo, en caso de haber solicitado uno para financiar la boda.

De este modo consiguen liberarse de la carga de pagar cuota tras cuota durante meses.

Pre-ahorrar antes de pensar en bodas

Como suele decirse por ahí el mejor ahorro es el pre-ahorro.

Es importante tener esa capacidad de ahorrar en nuestra vida cotidiana. Nunca se sabe cuándo vamos a necesitar disponer de un dinero extra.

A menudo las personas deciden ahorrar para un fin, por ejemplo para hacer un viaje. Y no digo que esté mal, pero creo que es mejor empezar a mentalizarse de lo importante que puede ser guardar una parte de nuestra nómina o ingresos frecuentes para el futuro.

Hay países donde la cultura del pre-ahorro está muy extendida, y es que se trata de ‘ahorrar’ sin que tengas la sensación de que estás ahorrando. No se trata ni de un plan de ahorro, ni de retos de ahorro puntuales. Se trata de apartar dinero y dejarlo ‘olvidado’.

El pre-ahorro consiste en elegir una cantidad fija para ahorrar y darle la orden al banco para que cada mes realice la misma operación de manera automática.

Asi cuando tengas que realizar planes o, en este caso, celebrar una boda seguro que contarás con ahorros suficientes y no tendrás que preocuparte por solicitar financiación.

En conclusión, celebrar una boda puede suponer un sobreesfuerzo económico. Pero hay alternativas que pueden hacértelo más llevadero.

Sí quieres financiar tu boda sin que ello implique endeudarte en exceso te recomendamos seguir algunas de estas recomendaciones. Es un día feliz, sí, y queremos que lo recuerdes como tal y no como una interminable acumulación de deudas.

 

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