Tarjetas

En la actualidad hablar sobre tarjetas es bastante común, y es que prácticamente todo el mundo tiene una tarjeta en su cartera hoy en día, ya sea de un tipo o de otro.

Hace tiempo que el dinero en efectivo pasó a un segundo plano, y es que siempre nos gusta ir a lo más cómodo, que en este caso son las tarjetas.

Y bueno, no sólo las elegimos por la comodidad y facilidades que nos ofrecen para pagar sino también por otras prestaciones como por ejemplo el crédito. Luego también hay otras tarjetas que ofrecen ventajas y descuentos.

Sea como sea, desde Necesidades Financieras haremos un repaso sobre las diferentes tarjetas que puedes contratar, para qué pueden servirte y sí ofrecen ventajas, y – en el caso de que tengamos que comentarlo también mencionaremos- algún inconveniente a tener en cuenta.

Si hablamos de tarjetas bancarias es probable que sepas decirnos un par: tarjetas de débito y tarjetas de crédito. Y es que a decir verdad son las más conocidas. Pero, lo cierto es que hay más tipos diferentes de tarjetas bancarias, y vamos a comentarlas a continuación.

Por si aún no las conocías, existen diferentes tipos de tarjetas en el ámbito bancario y todas estas son las que podrás contratar en tu entidad. Evidentemente, cada tarjeta tiene sus características particulares y es importante conocerlas para hacer un uso debido de la misma.

Además, ya que tenemos la oportunidad de elegir entre diferentes tarjetas bancarias lo más conveniente será optar por una opción que se adapte a nuestras necesidades, ¿no creéis?

Tarjetas de crédito

Entre las tarjetas bancarias más conocidas tenemos las tarjetas de crédito y de débito.

Una de las principales diferencias es que la tarjeta de crédito nos permite disponer de dinero sin la necesidad de tener fondos en una cuenta asociada. Básicamente esto significa que el banco nos estará prestando ese dinero a través de una línea de crédito según la tarjeta.

Hoy en día todas las entidades bancarias ofrecen tarjetas de crédito, y según sus características éstas nos permitirán alcanzar un límite de saldo deudor máximo más o menos elevado, es decir, que dependiendo de la elección podremos disfrutar de un límite de crédito más elevado.

A menudo este límite de crédito depende de las características de cada cliente, y lo que el banco considere oportuno conceder.

Dependiendo de esto podemos encontrarnos con las populares tarjetas de crédito oro o platino, qué nos ofrecen una línea de crédito mayor.

Dentro de lo que son las tarjetas de crédito en sí podemos diferenciar:

  • Tarjetas para jóvenes: A partir de los 18 años y normalmente hasta los 30 años. En muchos casos gratuitas.
  • Tarjetas de crédito para adultos: Tarjetas que podemos diferenciar en clásica y las tan conocidas oro y platino.
  • Tarjetas para profesionales
  • Tarjetas de crédito para mayores de 60 años, las cuales suelen ofrecer descuentos y la opción de adelantar las pensiones.
  • Tarjetas Affinity, las cuales están vinculadas a una empresa o asociación y ofrecen descuentos para éstas, muchas vinculadas a ONG’S .

Cuando solicitamos una tarjeta de crédito debemos tener en cuenta que a final de mes deberemos de devolver el crédito, es decir, que tendremos que pagar al banco la cantidad adeudada.

En caso de no hacerlo se nos cobrarán unos intereses.

Una de las ventajas de las tarjetas de crédito es que nos permiten disponer del dinero por adelantado para hacer frente a los pagos, pero también nos sirven para pagar en cómodas cuotas o aplazar los pagos hasta final de mes, lo cual suele ser bastante útil a veces.

De hecho, cuando vamos a contratar una tarjeta de crédito podremos elegir entre dos modalidades de pago: la amortización inmediata, la cual puede ser en el mismo momento de la compra o el gasto o a principios del próximo mes, o el pago aplazado.

El pago aplazado es una opción muy interesante ya que podrás decidir una cantidad fija o porcentaje que te cobrarán al mes. Aunque si elijes esta opción debes tener en cuenta que este tipo de cargo implica unos intereses adicionales que también tendrás que pagar.

Otra de las ventajas de las tarjetas de crédito es que muchos bancos las ofrecen incluso para aquellos que no son clientes, es decir, que puedes beneficiarte de su línea de crédito sin tener por qué abrirte una cuenta en la entidad o contratar otros productos con ellos.

Cada vez es más fácil encontrar tarjetas de crédito sin cambiar de banco en Internet.

Además, también tenemos las tarjetas de crédito con descuentos que nos permiten beneficiarnos de ventajas en comercios o estaciones de servicio por ejemplo.

Cabe destacar cómo punto negativo que en las tarjetas de crédito, por lo general, hay que pagar una cuota anual. Aunque cada vez nos encontramos más opciones gratuitas.

De hecho, si buscas un poco podrás dar con tarjetas gratuitas, sin comisiones y sin pagar cuota de emisión ni mantenimiento.

Tarjeta de débito

Las tarjetas de débito son otra de las opciones más utilizadas por todo el mundo, ya que podremos operar con nuestro propio dinero de una forma mucho más cómoda.

En este caso no disfrutaremos de financiación como tal, ya que solo podremos utilizar el saldo disponible.

De todos modos las tarjetas de crédito siempre son la opción más cómoda y al operar sin crédito te resultará mucho más fácil controlar los gastos de tu cuenta bancaria.

Tarjetas Revolving

Aunque no son muy conocidas lo cierto es que son bastante útiles, pues funcionan prácticamente como las tarjetas de crédito y son muy prácticas.

Estas tarjetas sirven para aplazar los pagos, pero a diferencia de las de crédito habituales con las tarjetas revolving no podremos liquidar la deuda sin pagar intereses al abonar la totalidad a principios del mes siguiente.

Pero, con esta tarjeta sí podremos elegir la forma de abonar la deuda: cuota mensual, tanto por ciento mensual o por meses.

Tarjetas Prepago

La mejor forma de controlar los gastos es utilizando tarjetas prepago.

Hay tarjetas prepago identificadas y también anónimas. En función del soporte físico podremos elegir entre tarjetas monedero, con banda magnética o las conocidas como tarjetas virtuales.

Las tarjetas prepago suelen ser muy comunes entre los menores, pues pueden utilizarlas como una tarjeta regalo.

También son muy útiles para aquellos que desconfían de los pagos por Internet y quieren utilizar una tarjeta que disponga del importe exacto para realizar la compra.

Estas tarjetas de pueden recargar con la cantidad deseada y utilizar tantas veces como queramos para realizar transacciones, ya sea en línea o en establecimientos físicos.

Tarjetas de compra

Otras tarjetas que pueden ser interesantes, sobre todo para comprar en establecimientos determinados, son las tarjetas de compra propias de estos sitios.

La mayoría de grandes superficies ofrecen esta vía para financiar las compras, y al mismo tiempo los clientes pueden disfrutar de descuentos exclusivos y promociones especiales.

Si estás interesado en saber más en Necesidades Financieras encontrarás toda la información que necesites sobre las tarjetas de crédito, débito o cualquier otro tipo de tarjeta.

Sí te estás preguntando cual puede ser la mejor opción para ti te invitamos a que busques una tarjeta que se adapte a tu perfil y tus necesidades.