lunes, octubre 15, 2018

Únicas oportunidades en creditos online

Si tienes que cubrir alguna necesidad de carácter económico o estás pensando en llevar a cabo un proyecto y necesitas financiación, una buena opción puede ser recurrir a un préstamo o un crédito. En caso de que estés pensando en solicitar un préstamo te invitamos a que eches un vistazo al post sobre préstamos, ya que ahí encontrarás todo los contenidos que necesitarás. En este apartado hablaremos sobre los creditos, qué aunque muchos tengamos la costumbre de utilizar ambos términos como si se tratase de la misma cosa lo cierto es que son dos productos distintos y que cumplen con finalidades de financiación diferentes.

¿Qué es un crédito?

Un crédito es una operación financiera a través de la cual una persona, que sería el acreedor, realiza un préstamo a otra, que sería el deudor, de una cantidad de dinero determinada. Así pues, quién solicita y recibe este préstamo debe de cumplir con las condiciones pactadas en el contrato de crédito y comprometerse a realizar el pago del préstamo adquirido y reembolsarlo en el plazo acordado junto con los intereses que correspondan.

¿En qué se diferencia un crédito de un préstamo?

Si bien un crédito es aparentemente un préstamo, entonces, ¿cuál es la diferencia? Como decíamos, un préstamo y un crédito son productos distintos que cumplen unas finalidades de financiación diferentes. Así qué, ¿en qué se diferencia un crédito de un préstamo? Veámoslo a continuación, y con un ejemplo para que se pueda entender.
  • solicitas un préstamo la entidad financiera te realizará un ingreso de la cantidad de dinero que hayas solicitado y tendrás que devolverla en el tiempo establecido en el contrato, a través de cuotas mensuales. Además del préstamo también tendrás que reembolsar los intereses que se devenguen sobre el capital pendiente de devolver.
  • Si solicitas un crédito la entidad pondrá a tu disposición una determinada cantidad de dinero a crédito. Podrás disponer del dinero que necesites y únicamente tendrás que pagar intereses por aquella cantidad que utilices. Así que cuando tengas que devolver el crédito sólo tendrás que pagar los intereses devengados de la cantidad que hayas retirado, y no de la totalidad del crédito concedido.
Así que, aunque en ambos casos se trate de préstamos, la principal diferencia entre los créditos y los préstamos tiene que ver con el pago de los intereses, básicamente. Mientras que en el préstamo habrá que devolver el préstamo junto con los intereses del saldo pendiente de reembolsar, en el crédito solo habrá que devolver los intereses devengados de la cantidad que se utilice, y ni un euro más. Por tanto, un crédito puede ser una buena solución sí necesitas crédito pero no sabes exactamente cuándo capital vas a necesitar. Un ejemplo: Sí pedimos un crédito de 3.000 euros y finalmente solo utilizamos 1.000 euros habrá que pagar los intereses de los 1.000 euros utilizados. En cambio en un préstamo de 3.000 euros habrá que devolver la cantidad total junto con los intereses de todo el préstamo.

¿Qué tipos de crédito puedes solicitar?

Al igual que con los préstamos la selección de creditos a los que podemos recurrir es muy amplia, lo que nos ayudará a solicitar y recibir el crédito que más se adapte a nosotros. Los créditos al consumo son un tipo de creditos muy utilizados para la compra de bienes y servicios. Éstos los ofrecen los comercios y sirven para que podamos adquirir un producto y abonarlo a plazos sin intereses o con un interés muy bajo. El objetivo es promover la venta de determinados productos y ofrecer facilidades de pago a los compradores que los adquieran. Si lo miramos de este modo las tarjetas de crédito son otra forma de obtener un préstamo, ya que la entidad bancaria nos ofrece cada mes una determinada cantidad de dinero para gastar a crédito para hacer compras de bienes y servicios. Estas tarjetas permiten disfrutar de crédito en el momento y reembolsar el dinero utilizado al mes siguiente sin intereses. También está la opción de pagar en cuotas mensuales pero éstas ya tendrían un coste que deberás consultar. Por último, destacaremos los mini créditos, los cuales han superado a los métodos de financiación tradicional. Estos creditos son muy populares por lo rápido que se conceden y porque el proceso para solicitarlos es muy sencillo y ágil. Se pueden conseguir online y podrás disfrutar de tu crédito en cuestión de minutos. Los plazos de reembolso suelen ser de 30 días.

¿Qué requisitos se necesitan para solicitar un crédito?

Para solicitar un crédito y que nos lo concedan deberemos de cumplir unos requisitos mínimos, que dependerán de la entidad que nos realice el préstamo. Aunque lo habitual es:
  • Tener un nivel de ingresos suficiente. Cuando se recurre a un crédito para obtener liquidez es importante tener un buen nivel de ingresos para devolverlo. En muchas ocasiones no será necesario nómina ya que también servirán otras retribuciones.
  • Aportar garantías. Dependiendo del crédito que queramos solicitar tendremos que aportar una garantía, que puede ser personal, real o de un tercero.
  • Contratar otros productos vinculados. Por último, según la entidad es muy posible que nos exijan contratar un producto vinculado para acceder al préstamo.
En el momento de solicitarlo y una vez que cumples con los requisitos mínimos estos serán los documentos que necesitarás para conseguir un crédito: documento de identidad, el extracto bancario y un justificante de tus ingresos ya sea nomina, prestación por desempleo, pensión… Si quieres un crédito online en el acto simplemente completa el formulario y envía tu solicitud. Deberás de incluir los siguientes detalles, junto con la documentación requerida.
  • Datos personales y de contacto
  • La cantidad de dinero que necesitas y el plazo para amortizar el crédito
  • Tu situación económica y laboral, para aportar tus ingresos y gastos

¿Cuánto nos cuesta un crédito?

Si vas a solicitar un crédito es importante que tengas toda la información, como por ejemplo cuanto nos puede costar un crédito. Los créditos online están a la orden del día y hay muchas entidades que nos los ofertan, pero ¿qué es lo que deberíamos saber antes de firmarlo? En principio, lo que nos cueste un crédito dependerá del tipo de interés que se aplique, y también de las comisiones que se incluyan en el producto así como otros gastos adicionales, como los costes de vinculación o de notaria. Según la finalidad para la que vayamos a utilizar el crédito también podría afectar en el coste de los creditos.

El tipo de interés sobre los creditos

Habitualmente se suelen distinguir dos tipos: el fijo y el variable.
  • El interés fijo. Este porcentaje se mantiene mientras tengamos el crédito, y suele ser lo más habitual en los préstamos con garantía personal.
  • El interés variable. También conocido como diferencial a este porcentaje hay que sumarle el valor de un índice de referencia, como podría ser el IRPH o el Euribor.
Para saber sobre el interés aplicado al crédito habrá que tener en cuenta el Tipo de Interés Nominal (TIN) además de otros indicadores para comparar el precio de los créditos. Para tenerlo más fácil la Tasa Anual Equivalente (TAE) te ayudará a saber cuánto te costará el crédito exactamente, ya que en este se refleja el TIN y los costes adicionales que haya.

Comisiones de los creditos

Entre las comisiones más habituales, al igual que en los préstamos, destacaremos de los creditos las siguientes comisiones que podemos encontrarnos al contratarlos:
  • Comisión de apertura. Siempre hay comisiones cuando se realizan unos trámites, y en este caso la comisión será un porcentaje de la cantidad que nos vayan a prestar.
  • Comisión de estudio. Antes de concedernos un crédito siempre van a mirar por nuestra solvencia, y este análisis tiene un coste que deberemos de pagar, y que será del 1% al 3% de la financiación. En caso de que conseguir el crédito no hay que pagar.
  • Comisión por reembolso anticipado. Si queremos devolver el crédito antes de que se cumpla el plazo las entidades podrían reclamarnos una compensación económica.
  • Comisión por modificación. Por los cambios en el contrato también tendremos que pagar una remuneración, ya sea por modificar o por cambiar la garantía el prestamista podría exigirnos una comisión adicional, que no quedará reflejada en la TAE.
Además de las comisiones habituales en los créditos también debemos de contar con los posibles gastos asociados, cómo los gastos de notario o los productos vinculados.

¿Qué ocurre si no devuelves el crédito?

Para reembolsar el crédito seguramente tendrás que hacerlo a través de cuotas mensuales, y habitualmente a través de domiciliación en una cuenta bancaria. También tendrás la opción de devolver el crédito antes de tiempo pero te cobrarán una comisión, como ya te indicamos. Si no devuelves el crédito tal y como se indica en las cláusulas del contrato de crédito, te avisarán del impago y tendrás que pagar una comisión por la reclamación, y un interés por demora. Sí continuas sin pagar podrán inscribirte en una lista de morosos, como la ASNEF. En casos más extremos de impago podrías recibir una reclamación judicial, y si prospera la denuncia la entidad podrá sentenciar un embargo de bienes y la reclamación de la garantía.

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